El exmariscal de campo de Charlotte, Universidad de Carolina del Norte; Kevin Olsen fue encontrado inocente de tres cargos por violación en segundo grado y uno por delito sexual en segundo grado.

El juicio comenzó el lunes 24 de septiembre, después de que los cargos se originaron el 19 de febrero del 2017, cuando Olsen envió varios mensajes de texto amenazadores a su en entonces novia cuando estaba intoxicado. La ex novia alega que fue violada y agredida varias veces esa noche, mientras que Olsen asegura que todos los actos sexuales entre los dos fueron de consentimiento mutuo. Olsen habría enfrentado hasta 30 años de prisión si hubiese sido declarado culpable.

De acuerdo con el fiscal, la pareja tuvo una discusión acalorada por mensaje de texto después de una noche de copas. Olsen envió varios mensajes hostiles, incluyendo amenazas de muerte para su ex novia y de él mismo. Más tarde esa noche, la pareja tuvo cita en su apartamento fuera del campus donde Olsen supuestamente se volvió físicamente violento. El fiscal declaró que “La atacó con sus palabras. La atacó con sus puños. Le dio golpe tras golpe en su cabeza. En sus brazos. En su estómago. En su cara.”

La ex-novia alega que tras el ataque, Olsen la mantuvo en contra de su voluntad y la obligó a tener sexo oral. Luego, supuestamente las cosas se fueron intensificado hasta penetrarla “tres veces por separado sin su consentimiento”. La ex novia pudo escapar de la habitación después de que Olsen se durmió y busco la ayuda del compañero de habitación de Olsen y su prometido. Ellos fueron al Sistema de Cuidado de la Salud Universitario de las Carolinas, donde ella habló con la policía y la examinaron. Según los informes médicos, ella llego al hospital con “lesiones vaginales y moretones alrededor de uno de sus ojos”.

El Juez Superior de la Suprema Corte Karen Eady-Williams permitió una cobertura limitada de los medios de comunicación. Estaba prohibido tomar fotos o videos de la ex novia y jurado, todas las grabaciones de audio del acusadora debían ser distorsionadas. Como esfuerzo por proteger al acusador y su anonimato en medio de una gran cantidad de interés público.

Este no es el primer encuentro de Kevin Olsen con la ley. Durante su último año de la preparatoria, Olsen condujo su automóvil en otros dos vehículos y un árbol antes de huir de la escena. Según la policía, Kevin parecía estar “bajo la influencia de algo”. Según los documentos judiciales, Olsen fue encontrado culpable de conducir de manera descuidada y de no informar un accidente que resultó en una multa de $254. Además de esto, Kevin fue acusado de manejar en estado de ebriedad mientras asistía a la Universidad de Miami. Este y otros comportamientos inapropiados hicieron que Kevin se retirara del programa de fútbol y de la universidad. Se transfirió a la Universidad de Towson después, pero fue expulsado rápidamente de su equipo de fútbol debido a varios reportes de problemas de conducta. Después de esto, Kevin se trasladó a la Universidad de Carolina del Norte, Charlotte; jugando como mariscal de campo de los 49ers hasta que fue retirado del equipo debido a las denuncias de violación hechas en febrero del año pasado.

Las relaciones familiares de Kevin Olsen han sido un factor importante en la cantidad de cobertura mediática que recibió este caso. Greg Olsen, el hermano mayor de Kevin, es el ala cerrada de las Panteras de Carolina. Estuvo en la lista de testigos potenciales, se esperaba que negara las acusaciones de que los celos de Kevin crearon tensión entre ellos. Durante el año pasado, Greg ha guardado silencio sobre el caso.

Kevin Olsen rechazó un acuerdo con la Fiscalía y su abogado estuvo a su lado, afirmando que era “100% inocente”. En el transcurso del juicio, el equipo de defensa de Olsen, George y Bree Laughrun, intentaron desacreditar al testigo acusador informando al tribunal que ella envió un mensaje de texto a un amigo después del incidente diciendo “Él no es un violador”. Además señalando varias inconsistencias en el testimonio de la ex novia y socavando el carácter de la acusadora al describirla como obsesiva y emocionalmente inestable.

Siete testigos fueron llamados a declarar, entre ellos el testigo de la acusación, varios amigos de la ex pareja, un técnico de laboratorio de delitos de DPC (Departamento de Policía de Charlotte), un analista de ADN y la enfermera examinadora de agresión sexual que atendió a la ex-novia durante la noche del incidente. Taneika Torres, la enfermera examinadora de asalto sexual, testificó que la ex novia ingresó al hospital con moretones en el brazo derecho, ojo izquierdo y un nudo en la parte posterior de la cabeza y reportó además dolor abdominal. Torres también declaró que la acusadora tenía laceraciones vaginales, pero no pudo determinar si las lesiones eran recientes. Amanda Blain, la técnica de laboratorio de crimen de DPC, testificó que Kevin Olsen fue extremadamente complaciente cuando ella limpió su mejilla y le tomó varias fotos, varias de las cuales él estaba desnudo.

El lunes 1 de octubre, un jurado conformado por nueve hombres y tres mujeres emitió sus primeros votos: dos votos culpables y diez votos inocentes. El jurado permaneció dividido durante dos días antes de llegar finalmente a un veredicto consistente de no culpable de todos los cargos.

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